La joya que corona al mejor cine del mundo
Cuando pensamos en el Festival de Cannes, nos vienen a la mente imágenes de estrellas en la Croisette, vestidos de ensueño y flashes. Pero hay un objeto que concentra toda la magia del séptimo arte: la Palma de Oro. Y desde 1998, esa palma no es solo un trofeo, sino una auténtica joya firmada por Chopard.
¿Lo sabías? Es el único galardón cinematográfico del mundo que puede clasificarse como Alta Joyería. Una pieza tan especial que ni siquiera tiene precio y se guarda bajo llave como si fuera un diamante.
Una historia que nació por casualidad
Corría 1997. Caroline Scheufele, copresidenta y directora artística de Chopard, estaba en París. Durante una conversación con Pierre Viot, entonces presidente del Festival de Cannes, su mirada se posó en la vieja Palma de Oro que descansaba en su despacho. Era plana, estaba chapada en oro (no era maciza) y llevaba 15 años sin actualizarse.
Scheufele, que es una apasionada del cine, le dijo: “Mi verdadero trabajo no es organizar cenas glamurosas, es diseñar. ¿Puedo proponerte cómo hacer esta Palma más estética, elegante y glamurosa?”. Viot aceptó. Ella se fue de París con la Palma bajo el brazo.
Al año siguiente, en 1998, nacía la nueva Palma de Oro. El primer director en recibirla fue Theo Angelopoulos. Desde entonces, Chopard es el patrocinador oficial de Cannes y el creador de todos los trofeos del festival.
Un tesoro de 70 horas de trabajo
Crear esta joya no es tarea fácil. En los talleres de Chopard en Meyrin (Suiza), un equipo de artesanos trabaja durante más de 70 horas para darle vida. El proceso combina técnicas ancestrales:
- Fundición a la cera perdida: primero se esculpe un modelo en cera azul dentro de un molde de goma. Luego se cubre con yeso líquido, se calienta a más de 900°C y la cera se derrite, dejando un molde perfecto para el oro fundido.
- Ensamblaje: cada una de las 19 hojas de oro es ajustada y soldada una a una sobre el tallo.
- Pulido final: la pieza se pule a mano hasta alcanzar un brillo inigualable.
- Montaje: la palma se fija sobre un cojín de cristal de roca tallado a mano en forma de diamante talla esmeralda.
El resultado pesa 1,35 kilos y utiliza 118 gramos de oro. Y cada año se fabrican dos palmas: por si hay empate o algún imprevisto en la ceremonia de clausura.
El detalle que lo cambió todo: el corazón
Si te fijas bien en el tallo de la Palma de Oro, descubrirás un pequeño corazón. Ese es el sello de Chopard. “Lo que aportamos, muy diferente del original, es que el tallo termina con una pequeña forma de corazón, un guiño al cine, el amor por el cine”, explica Scheufele.
Ese corazón no es un capricho. Caroline confiesa que diseña “muchas joyas con corazones” y quiso plasmar ese sentimiento en el trofeo más deseado del mundo. Es su firma, su declaración de amor al séptimo arte.
Oro ético: el lujo con conciencia
Desde 2014, la Palma de Oro está fabricada con oro Fairmined certificado (oro ético). Esto significa que el metal proviene de minas artesanales responsables que garantizan condiciones laborales justas, respeto al medio ambiente y comercio transparente.
Chopard llama a esto su “Viaje hacia un Lujo Sostenible” y la Palma de Oro es su gran embajadora. No hay otro galardón cinematográfico en el mundo que pueda presumir de algo así.
“El hecho de que la Palma de Oro esté hecha de oro Fairmined es una declaración fuerte y le dice al mundo que el lujo puede ser sostenible”
La cita más esperada: 23 de mayo de 2026
La 79ª edición del Festival de Cannes se celebró del 12 al 23 de mayo de 2026. El encargado de presidir el jurado fue el aclamado director surcoreano Park Chan-wook, conocido por películas como Oldboy o The Handmaiden.
Y el sábado 23 de mayo, en la ceremonia de clausura, la Palma de Oro firmada por Chopard encontró a su dueño. El vencedor fue Sean Baker, director estadounidense, por su película Anora, un thriller ambientado entre el bajo mundo neoyorquino y las villas de lujo de los oligarcas rusos.
Más allá del nombre del ganador, lo que queda es la emoción de ver cómo el arte se encuentra con la belleza de una joya excepcional.
Fotografías cortesía de Chopard.